Mario Aburto: El homicida que intentó salvar a Colosio de una muerte política

La historia de "La tragedia de Colosio", abarca una etapa política, cultural y social que vivió México en 1994. En dicho año, terminaba el mandado del Presidente de la República, Carlos Salinas. Por lo mismo empezaban a promoverse los candidatos presidenciales para el periodo 1994-2000. El representante del PRI (Partido Revolucionario Institucional), sería Luis Donaldo Colosio, político reconocido de la zona que se desempeñó como senador por la región de Sonora, entre otros trabajos. También se habrían postulado a las elecciones Cárdenas y Fernández de Cevallo. Hasta marzo de aquel año, Colosio iba liderando las votaciones recibiendo un 54% del apoyo popular, Cárdenas un 21% y Fernández 17%.
Otro interesado para postular al cargo de Presidente de la República en México, fue Manuel Camacho, secretario de Relaciones Exteriores, el cual al no continuar el rito del PRI (felicitar al candidato oficial), fue destituido de su condición de regente de la capital, siendo ahora secretario de Relaciones Exteriores. Cargo que no dudaría mucho ya que, el 1 de enero de 1994 estalla la rebelión chiapaneca, creándose una situación única en el país que creaba desorden nacional justo en un periodo donde el país se encontraba negociando un Tratado de Libre Comercio con los países de América del norte, y además en un año clave para la política, por ser un año de elecciones.
Ante dicha situación, Camacho Solís se ofrece como mediador en el conflicto, convenciendo al presidente Salinas de nombrarlo comisionado para la Paz en Chiapas, y de no pagarle un sueldo, para tener ‘credibilidad' ante los alzados como un negociador no dependiente del estado. Dicha razón de la credibilidad sería cuestionada ya que Camacho quería postularse como candidato presidencial y este trabajo le permitía cumplir con el requisito del Estado, de no haber recibido sueldo alguno del gobierno por mínimo seis meses antes de la postulación.
El año 1994 que debería haber estado marcado por las elecciones políticas, se vio afectado por lo sucedido el 1 de enero en Chiapas. Camacho, al estar encargado de las negociaciones con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), logró tal popularidad de la gente y especialmente en los medios, que opacó a las demás campañas políticas, principalmente a la de Colosio.
Enrique Jackson, secretario del gobierno en aquella época, afirma que las tácticas ocupadas por Camacho para crear este desorden medial y además político (y finalmente la muerte política y física de Colosio), habrían sido: 1) Ocupar continuamente avances de Chiapas para aparecer en los medios como el comisionado eficiente que lograba apaciguar el territorio nacional 2) y dejar abierta la posibilidad de ser candidato sustituto de Colosio. Camacho daba declaraciones de tipo "en el tiempo que corresponda responderé" o "estoy enfocado en mi trabajo". Con ese discurso fue que logró evadir responder el tema durante semanas.
Luis Donaldo, tras reiteradas ocasiones en que había sido desplazado mediáticamente por Camacho, le pidió ayuda al Presidente Carlos Salinas para que actuara al respecto. Las reacciones del ejecutivo fueron de no esperarse para Colosio, ya que Salinas declaró que para él era de suma importancia lograr la paz interna en el país, lograr el TLC con Estados Unidos y así dejar un terreno propicio para las elecciones presidenciales de dicho año. Pero que no podía darle prioridades a su campaña presidencial ya que la realización exitosa de ésta dependía de lo descrito anteriormente. Fue así mismo como Camacho sabiendo que estaba perjudicando la campaña electoral en cuestión, asumió una actitud posiblemente de manipulación hacia el presidente, donde abusó de la situación que se vivía para perjudicar a Colosio.
Las tácticas de Camacho Solís y la actitud permisiva de Salinas, fueron las armas con las que ya sea consciente o inconscientemente Colosio creó una guerra política interna en el país. Por un lado quedaron los que apoyaban la candidatura de Colosio y por otro, los que no (estando a favor de Camacho, por la popularidad que éste tenía). Se crearon constantes ataques a la campaña del candidato por el PRI, a tal forma de sentirse desplazado en la política nacional. Pero las encuestas demostraron otra realidad, Colosio seguía liderando por sobre un 50 por ciento en las votaciones y aquello daría ánimos para que el candidato continuara a pesar de sentirse derrotado.
Luego de varias semanas de esta situación tormentosa para la campaña presidencial de Luis Donaldo ocurrió uno de los hechos que prometía un cambio en la guerra de la ‘campaña contra la campaña'. El día 16 de marzo se reunieron Camacho y Colosio en la casa de su amigo común: Luis Martínez. Camacho si bien no tenía una campaña política ya que no estaba declarado ni inscrito como candidato presidencial, asumió las críticas o actos no favorables que su equipo realizó con destino a Colosio. Tras una conversación y buscar acuerdos, decidieron hacer una alianza estratégica para hacer posible la transición a la democracia bajo la futura presidencia de Colosio. Se cumplió el límite para inscribirse como candidato, y Camacho no lo hizo. Una semana después publicó oficialmente que tampoco participaría como candidato suplente en caso de que alguno de los otros se diera de baja.
Se estaba alcanzando la Paz interna en México, tanto en Chiapas como en la política nacional. Colosio iba a salir del país, y en el aeropuerto vio como la gente lo celebraba y motivaba a que mejorara su campaña, la cual se había visto tan afectada.
Pero esto no bastaría para Mario Aburto, un joven de 23 años, quien hoy cumple una condena de 50 años por haberle disparado al candidato en plena congregación de apoyo político-social. ¿A qué se debió esto? Aburto declara que lo hizo para proteger al candidato, que él previó que se venía algo mucho peor y simplemente era para ayudarlo. Afirma que su idea era sólo lastimarlo y que ante el no esperado hecho de que alguien lo empujara, al final terminó matando a un político muy apoyado por la gente.
A Mario Aburto se le interrogó innumerables veces para entender por qué hizo eso. Claramente no se le creía el hecho de que no quería matarlo. Se pensó que definitivamente su accionar incongruente estaba respaldado por políticos de peso. Tras la muerte de Colosio, la gente de inmediato le atribuyó la culpa a Camacho. Las personas sentían que él tenía toda la culpa.
Las tácticas (descritas anteriormente) que realizó Camacho durante su trabajo de comisionado por la paz son las que sin duda fueron matando a Colosio, matando su carrera política como también terminaron por matarlo físicamente. Lo perjudicaron por largas semanas, quitándole protagonismo en las elecciones y hasta distanciándolo del Presidente Salinas. Esas acciones llegaron a hacerle creer a mucha gente que el candidato por el PRI estaba en peligro, que iba a ser atacado por Camacho, por ello posiblemente Aburto ocuparía la tesis de que querría defenderlo de algo que se venía mucho peor. ¿Qué es lo que se podría venir mucho peor? Las reglas para postularse a candidato presidencial eran simples. Tenían plazo para inscribirse hasta el 15 de marzo, y Camacho no se inscribió. Pero una semana después seguía con la interrogante de si iba o no a participar en la elecciones. Dejaba a la especulación que quizá quería participar y que iba a esperar...pero para ello debía pasarle algo grave a uno de los candidatos para que renunciara y así Camacho tomar el poder.
Si bien Camacho no fue el que con su puño y arma mató a Colosio, teóricamente tuvo mucha culpa del suceso.
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