Rodrigo García Pinochet tiene 33 años, es ingeniero comercial y desde siempre fue el más cercano a su abuelo. Tanto así que fue el último en verlo antes de morir. Juntos compartieron viajes, visitas y encuentros con las más diversas personalidades del mundo político. La influencia del ya fallecido dictador, hoy se transforma en el patrimonio político de su nieto, quién ahora es candidato a diputado de forma independiente. Por Karen Rauch.
El día 7 de septiembre de 1986, Rodrigo regresaba junto a su abuelo de su casa de descanso desde el Cajón del Maipo a Santiago. El tercer fin de semana que pasaba junto a él. De pronto, algo irrumpió en su camino. A la edad de diez años, fue víctima de un atentado, en el que casi perdió su vida. La idea era asesinar al por entonces dictador Augusto Pinochet. El plan, elaborado por el FPMR, no dio resultados. Los Pinochet salieron ilesos. Años más tarde Rodrigo escribiría un libro como forma de superar el incidente.