Jóvenes de distintas épocas: Unidas por un rechazo social

Mujeres besándose con mujeres. Discriminación o aceptación. Principalmente los adultos no lo entienden y los adolescentes apoyan que tienen que experimentar su sexualidad. A continuación, historias de niñas que quieren saber cuál es su orientación sexual, sus implicancias en la sociedad, tal cual como sucedió con el movimiento hippie de la década de los sesenta. POR CONSTANZA VILLEGAS Y CARLA TRENFO.

 

Michelle (17) y Andrea (19) habitualmente recorren el Portal Lyon tomadas del brazo. Les gusta mirar ropa, reírse y compartir un tiempo de amistad. A pesar de que los transeúntes las miran con sorpresa por el típico prejuicio de que dos pokemonas estén con una cercanía física, lo cual significaría que sean lesbianas, sólo Andrea lo es. "No me importa que la Andre le gusten las mujeres, porque yo respeto su sexualidad", cuenta Michelle.

 

A pesar de que se considera heterosexual, no fue un impedimento para experimentar actos sensuales con una amiga. "Me di un beso con una compañera de curso. Fue muy especial para mí. No habíamos tomado alcohol: fue porque queríamos (...) Después de lo que pasó quedamos muy mal, peleábamos por cualquier cosa y nos distanciamos (...) No soy ni bisexual ni lesbiana. Sólo fue para experimentar", dice la adolescente.

 

"En el caso de las mujeres, las conductas lésbicas de las niñas heterocuriosas es muy fuerte. A las adolescentes les interesa ser el centro de atención, aunque no lo digan abiertamente. Tienen algo de egocentrismo, existe una audiencia imaginaria, que significa que siempre parecen que están actuando frente al público. En la adolescencia hay que ser distintos, y por ello, las jóvenes piensan que es un plus el tema de la bisexualidad o lesbianismo", cuenta María Inés Fuentes, psicóloga infanto-juvenil de la Universidad de Chile y docente de la Universidad Autónoma.

 

Sin embargo, la especialista hace la diferencia entre las llamadas heterocuriosas y las niñas que tienen una condición homosexual. Tal es el caso de Andrea, quien en cuarto básico se dio cuenta de su lesbianismo cuando por Internet contactó a una niña, la que posteriormente conoció y se enamoraron. "En un momento estuve mal, me preguntaba  por qué me había pasado a mí. Empecé a dejar de lado mis estudios, repetí de curso, e incluso tuve que ir al psicólogo", comenta la adolescente, con los ojos llenos de lágrimas mientras mira a su amiga Michelle.

 

 Según la Quinta Encuesta Nacional de la Juventud, realizada por el INJUV y La Revista Observatorio el año 2007, el 1,7% de las adolescentes (entre 15 y 29 años) ha besado a otra mujer. Sin embargo, las cifras se elevan a la hora de preguntar acerca de niveles más avanzados en los actos sensuales y sexuales, puesto que las caricias corporales que las jóvenes le han realizado a otra, es de un 2,8%. En la encuesta se reconoce un margen de error, puesto que las niñas muchas veces no reconocen estas conductas a personas adultas.

 

 

Amor libre ayer. Heterocuriosos hoy

 

 "Las jóvenes se sienten discriminadas por la sociedad porque las miran. Pero con sus pares es un plus, algo que las hace diferentes. Es parte de la identidad que buscan en su adolescencia", cuenta la psicóloga María Inés Fuentes. También comenta que esta liberación sexual no ha sido la única en la historia de Chile, ya que los hippies en la década de los 60', fueron muy mal mirados por los chilenos. "Estas dos liberaciones sexuales son diferentes, los hippies tenían ideales y no abarcaba sólo el ámbito del sexo, sino también de un pensamiento", concluye la psicóloga.

 

Cuando Sara Miranda, oriunda de Horcón -pueblo costero de la V región- vio que a fines de la década de los sesenta llegaron hippies a la localidad, quedó impresionada. "Fue un cambio muy grande. En un comienzo, pensábamos que eran unos inmorales y nos faltaban el respeto porque se bañaban desnudos en el mar, pero con los años los he aprendido a conocer, querer y respetar", cuenta la dueña de la residencial.

 

"Se corría la voz de que los hippies estaban en la playa sin ropa, y todos iban a verlos para saber si era cierto. Por suerte que yo no conocía la marihuana en ese tiempo, porque pensaba que fumaban cigarrillos cuando los iba a mirar", cuenta Sara mientras ríe. A pesar de su apego a la religión y de venir de una familia muy conservadora, ha sabido tolerar la manera de ser de los jóvenes liberales que llegaron a la caleta, incluso cuenta de que tiene un amigo hippie, Peter Buksdorf (60).

 

"Esta casa la construí yo, cuando llegué a Horcón porque tenía una polola que se había venido a vivir a este pueblo. Luego nos casamos, pero actualmente estamos separados", cuenta con orgullo, Peter Buksdorf, mientras pinta las vigas exteriores del inmueble. Cuando llegó a la caleta, hace 30 años, se dedicaba a la música. "Era baterista de la banda de rock más antigua de Chile, Los Jockers", cuenta el artista. Además hacía artesanía, oficio al que se dedica actualmente.

 

En este mismo período también llegó al pueblo La Negra, como la conocen aquí. "Llegué a Horcón porque quedé embarazada y tenía un pensamiento muy liberal, no quería estar junto a mis padres porque eran muy estrictos, y además creía que es más conveniente tener un hijo en la playa", cuenta la artesana. Agrega que en su ciudad natal, Santiago, la discriminaban porque usaba faldas, collares, pelo largo e iba a los parques a compartir junto a sus pares.

 

"Yo era liberal, pero tenía mis límites, como la mayoría de los jóvenes de la época, en cambio hoy en día los adolescentes son diferentes. Ya no se conforman con un par de tragos ni la marihuana, ahora están metidos en la cocaína y la pasta base. Eso hace que se distorsione su realidad, y todo ese ambiente los conlleva a no importarles la sexualidad de su pareja", opina La Negra. Es enfática al decir que cada persona es libre de optar por su sexualidad, y no los tienen que discriminar por eso, sin embargo que el ambiente en que se mueven no les permite tener una visión clara acerca de su tendencia sexual.

 

Otra hippie, amiga y contemporánea a La Negra, es La Vicky, quien llegó con su pareja a Horcón para cumplir su sueño de tener una casa propia y vivir en el campo con austeridad. Aún vive con su "compañero", como lo llama ella. Tuvieron dos hijos que están estudiando en la universidad en Valparaíso. "Recuerdo mi juventud como sana, sin condón y con marihuana", comenta la artesana mientras ríe, y se pone su pelo crespo y negro tapando su cara. Agrega que cree en el amor libre, pero que los adolescentes hoy en día no tienen límites en el tema de la sexualidad producto del exceso del alcohol. Sin embargo no los discrimina porque en su juventud también se sintió distinta a lo que decía la sociedad.

 

En busca de una sexualidad

 

 "Aún no defino mi sexualidad. He tenido relaciones con hombres y con mujeres, pero hace tiempo que no me fijo en una persona del sexo opuesto. Desde kínder a primero medio que estoy en un colegio de mujeres", cuenta Dannae (14), estudiante del Liceo Siete. Cree que parte de su confusión se debe a que todos los días convive con mujeres, y como le entregan cariño, lo recibe.

 

Por este motivo, y recomendación de su psicólogo, el próximo año se va a cambiar a un liceo mixto. "Me fijo más en la persona que en su sexo, cómo es psicológicamente. Mi primera experiencia sexual fue con un hombre, a los 13 años. Y en enero del verano pasado, experimenté por primera vez con una mujer, y luego pololeamos. He pololeado en total con dos mujeres y he andado con otras niñas más", cuenta Dannae con nerviosismo.

 

Francisca (15) llegó este año al Liceo 7. Es primera vez que ingresa a un establecimiento de mujeres. "Hay una manipulación por parte de las niñas mayores en el liceo,  empiezan a convertirlas (en lesbianas). Las buscan y se meten con ellas, entonces a las cabras les termina gustando. De hecho a mi me buscaban y me grabaron la voz porque dijeron que les agradaba", cuenta Pancha. "El fenómeno del querer estar con niñas es una moda. Les gusta hacer algo que llame la atención. Cuando esto deje de ser algo de ellos mismos, esta tendencia de heterocuriosismo va a cambiar", comenta la psicóloga María Inés Fuentes.

 

Latinoamérica en contradicciones

 

Gabriela Trejo llegó hace un año el país. Se vino de intercambio desde México. Una vez integrada en la Universidad Diego Portales comenzó a ser parte de la emisión del programa radial "No Mames Chile". Es por esto que Gabriela puedo conocer más sobre la sexualidad de los jóvenes chilenos. "Si bien en México me parece que el tema es más relajado, los chilenos también están deseando que pasen nuevas cosas en su vida sexual. Comentan y experimentan nuevas sensaciones, ya sean homosexuales o con más gente", dice la locutora de radio.

 

"Yo creo que la cosa del sexo se ha ido distendiendo más ahora en estos últimos años en Latinoamérica en general. Creo que somos sociedades muy machistas, muy castigadores en el tema de la exploración y querer hablar sobre nuevos gustos en las prácticas sexuales", cuenta la mexicana. Gabriela Trejo dice que a pesar de que los adolescentes están abriendo esa posibilidad de descubrir nuevas sensaciones, hay muchos que se oponen rotundamente al tema. No creen normal y aceptable estas formas de vivir la sexualidad. Cree que la negación está. Ya sea por parte de los adultos y de sus pares.

 

"Es raro también que, siendo Latinoamérica tan religioso, y en países con un catolicismo tan arraigado como Colombia, Chile o México, haya también un fuerte movimiento de homosexuales dándose a conocer, teniendo sus agrupaciones para ser escuchados y valorados", comenta Gabriela Trejo.

 

El cambio de la casa a la carpa 

 

Si bien en Chile no existieron comunidades Hippies, los jóvenes de los años 60' salían de sus casas a recorrer el mundo y se quedaban en cualquier parte; campamentos, playas o sitios donde poder acampar. Variar sus paisajes o simplemente conocer y llevar un estilo de vida algo nómade. Para las familias muy conservadoras por aquellos años esto era una locura. Que jóvenes dejaran sus estudios o que no ejercieran  su profesión para dedicarse a ser artesanos era ilógico para muchos padres.

 

Como fue el caso La Negra. Vivió toda su vida en la calle Carlos Antunez. Sus padres no entendían la afición de su hija de no querer casarse, y de no formar una familia como lo eran ellos, si no que se dedicara a hacer collares y accesorios en la playa. "A los ojos de mi familia era súper raro esta motivación mía de ir al Parque Forestal, andar a pie pelado por el forestal y  juntarme a hacer artesanía. Eso era lo que a mí más me gustaba hacer y mis papás simplemente no entendían" dice La Negra.

 

Para Peter Burckdof y Mario Pregnan, dos ex Los Jockers, fue muy diferente. Juntos estudiaron en el Liceo José Victorino Lastarria. Se conocieron en ese lugar y decidieron emprender su viaje por Latinoamérica, además de visitar lugares de Chile y Europa. "Mis padres nunca me dijeron nada. Ni se metieron con lo que yo quería hacer. Conversábamos, sabían lo que yo quería. Pero nunca opinaron sobre mi futuro, mi destino" relata Peter.

 

Los padres de Andrea, por un descuido en Internet, se enteraron de sus relaciones con otras niñas. "Mi mamá me pilló por una estupidez, dejé abierta mi sesión de computador y se metió a copuchar. Me encontró unas fotos y ahí se entero de mi condición sexual", dice la adolescente. La reacción de la madre de Andrea fue de negación absoluta. "Mi mamá sabe, y no me apoya. Para mi mamá soy heterosexual, y mi papá no sabe", comenta la Andre.

 

La madre de Dannae trata la situación de indefinición sexual de su hija a través de un psicólogo. "Mi papá no sabe nada, mi mamá sí, y ella me apoya. No sé qué piensa, pero me apoya. Y con mi papá hemos hablado el tema  y dice que si mi hermano o yo saliéramos homosexuales nos aceptaría igual" relata Dannae. Esta niña de 14 años cree firmemente que en la etapa que está viviendo es muy normal que pase esto, por todo el proceso hermanal. Ella aún no siente que ha llegado la hora de definir quiénes le gustan sexualmente. Si las niñas o los niños.

 

Hola te escribo ya que me

Hola te escribo ya que me parece interesante este tema que està haciendose presente en nuestra Sociedad , es por eso que con un grupo de estudiantes de Psicologia de la Universidad Central de Chile estamos haciendo un estudio del tema y las llevamos a acabo de entrevistas realizadas a Heterocuriosos de Santiago . Asi que si conoces un grupo de persosas heterocuriosas que esten dispuestas a dar a conocer sus testimonios estariamos muy agradecidos. las entrevistas se realizaran desde el martes 24 de Noviembre hasta el dìa viernes 27 de noviembre. cualquier duda o contacto: Maria jose Duran estudiante de Psicologia Universdidad Central 9-8957563 ./ cotetetitaa@gmail.com

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