Entre sombras y árboles
Que el Parque Forestal sea llamado "Barrio Rosa" es más que un estigma. En este punto céntrico hoy se reúnen parejas homosexuales como si fuera normal para todos. La llamada "libre expresión" -de la que fue pionera en hacer publicidad una empresa de teléfonos móviles y le siguieron hasta marcas de bebidas- ha generado gran revuelo en éste, el siglo XXI.
Marcela Contreras (21), estudiante de publicidad, quien suele ir a menudo al parque, recuerda una vez que la empresa de telefonía la entrevistó y repartió volantes sobre la libre expresión. Ella es lesbiana, y desde ese momento no teme decirlo abiertamente; "ser lesbiana hoy en día es mucho más comprensible que hace 30 años", afirma Marcela, feliz porque desde hoy tiene pareja.
Caminar por el Forestal en el día, no es lo mismo que en la noche. Esto lo saben muy bien los vecinos del sector, quienes han llamado muchas veces a los carabineros por la gran cantidad de incidentes y problemas que se producen en la oscuridad de esos árboles.
"Una vez vi a un par de neonazi pegándole a un skinhead, me asusté mucho ya que tenían un arma blanca en sus manos, además, siempre veo homosexuales y lesbianas besándose en el pasto, es muy chocante para las personas como nosotros que llevamos nuestros hijos al parque. Esto es culpa del gobierno liberal y la libre expresión comercial", dice María Fernández (37), vecina del sector.
El barrio rosa mas allá de ser un punto de reunión el día domingo para las diferentes tribus urbanas, es un antro del homosexualismo, y eso, a las nuevas generaciones, no parece molestarles.
Por Katherina Busel Vera.
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