SEBASTIÁN

El abanderado de Renovación Nacional; el más importante empresario de Chile; Tatán; Piñera; o simplemente Sebastián. Nombres que esconden a un padre de familia, un compañero de partido, a un hermano y un socio. ¿Cómo es fuera del foco público, el candidato a la presidencia mejor posicionado? Sus mañas, tics, costumbres y obsesiones. Un desglose a modo personal del, a ratos, personaje más importante en la política local. Responden su hermana Magdalena, su hijo Sebastián, un ex-socio y su compañero Cristián Monckeberg.

No cualquiera puede ser candidato a la presidencia del país. Se necesita visión de Estado, mucho liderazgo, claridad de mente, de acción y de palabra. Desde las elecciones de 2005-2006, RN cree ver reunidas todas esas características en el ingeniero comercial, ex-senador (1989-1998) y ex-presidente del partido (2001-2004), Miguel Juan Sebastián Piñera Echeñique. Los resultados de las principales encuestas le son favorables hace más de dos años. La baja constante de la concertación y la UDI lo hacen ver como el único candidato de fuerza para enfrentar las próximas elecciones presidenciales. Según su círculo de hierro, si la elección fuera mañana, se gana. Piñera gana. Se caracteriza por tener siempre un discurso claro, potente y seguro. Sus múltiples propuestas están, aparentemente, motivando a una gran masa electoral, lo que lo perfila como el próximo presidente de Chile.

Luego del evidente triunfo de Renovación Nacional en las elecciones municipales, Piñera y sus cercanos se regocijan en entusiasmo y positivismo. Se produjo una segunda etapa, en la que el partido pretende armar los municipios para los alcaldes que están asumiendo, y además encontrar los correspondientes candidatos a los puestos parlamentarios. También están haciendo las cosas necesarias para terminar de convencer a la UDI de que se sume a su carrera presidencial, y apoyen a Piñera. Y por último, tienen a los llamados "Grupos Tantauco" desarrollando un extenso programa de gobierno. Están entusiasmados, pero saben que aún queda mucho camino por recorrer y, dicen, "hay que hacer las cosas bien".

Pero detrás de este Piñera político, serio y que todos conocen, existe un Sebastián hiperquinético, cabezón, ambicioso, trabajólico y amable. Un tipo que está constantemente preocupado de su familia, sus amigos, compañeros y socios. Un hombre activo y perseverante. A continuación, una radiografía de tres de sus facetas.

LAS ANTENAS DE SEBASTIÁN
Piñera es un tipo mediático. Todas las semanas hace noticia o se ve involucrado en algún hecho noticioso. Y no es para menos, ya que hace tres años representa la única carta presidencial viable para la derecha, y su figura se ha convertido en una de las más importantes para la política nacional. Por lo mismo, vive pendiente de lo que ocurre en la esfera pública; necesita estar informado de absolutamente todo. "Lee, ve y escucha todos los medios religiosamente. Vive enchufado a la televisión", comenta Cristián Monckeberg, diputado y compañero de Piñera en RN.
Al despertar lee El Mercurio y La Tercera, camino a su oficina escucha programas de actualidad en la radio, y luego ve los noticiarios. Además mantiene totalmente informados a todos sus cercanos -Allamand, Espina, Joaquín Godoy, Fernando Otero, Rodrigo Hinzpeter, Roberto Méndez, su hermana, su hija Magdalena, Nicolás y Cristián Monckeberg -durante todo el día sobre los temas relevantes para la campaña presidencial. Esto lo hace a través de un sistema tecnológico dirigido en su oficina, mediante el cual hacen llegar noticias de todos los medios de comunicación a los celulares, iPhones y Palms de los nombrados miembros de las filas piñeristas.

-No pasan dos horas sin recibir nuevas noticias que dicen relación con él, nos bombardea constantemente para mantenernos al tanto -comenta el diputado por el 23º Distrito.

La misión de sus cercanos, dice Picha (su hermana y vocera), es apoyar, generar ideas, visualizar errores, planear estrategias y ver que éstas se estén llevando a cabo de buena forma. En caso de que esté fuera de la ciudad, o del país, el abanderado siempre está comunicándose con su círculo. Dicen que no da órdenes -"que un líder no da órdenes" -sino que alienta, estimula y genera confianza en su equipo de trabajo, de modo que éstos puedan seguir con sus labores cuando se ausente.

Para planificar esta serie de movimientos estratégicos, el grupo selecto de piñeristas se reúne con Piñera y ciertos miembros del clan -como su hermana, con quien trabaja hace 15 años, y a quien escucha con mucha atención antes de tomar decisiones - todos los lunes de 9.15 a 10.15 de la mañana para coordinar todo la programación semanal, la semana legislativa y sobretodo los aspectos comunicacionales. Y durante la semana, todos los temas son tratados por teléfono.

Además, su hijo Sebastián cuenta que es un lector empedernido. Todas las noches antes de dormir tiene su hora de lectura inamovible, en la que lee su novela histórica de turno, la revista Qué Pasa, el Wall Street Journal, The Economist y los medios nacionales. Según sus cercanos no hay nada que le reviente más, que llegar a una conversación en la que no esté lo suficientemente informado. Cuando tiene que asistir a reuniones, Sebastián lleva siempre una regla y dos lápices bic. Uno negro, y uno rojo para delinear. No deja que se le escape nada, todo es importante.

Egresó como primer alumno de su generación de la Facultad de Economía de la UC en 1971. Luego, gracias a obtener la beca Fulbright, tuvo un muy buen desempeño como estudiante y ayudante en la Universidad de Harvard, donde en sólo tres años realizó un master y un doctorado. Dos factores que ayudan a entender el carácter estudioso, ordenado y riguroso de Piñera. "Siempre nos ha inculcado la competitividad y la rigurosidad, igual como su padre lo hizo con él", añade Sebastián hijo.

Piñera los escucha a todos, es su misión como líder. Pero con respecto a los negocios, Piñera tiene a un selecto grupo de amigos y empresarios que son las principales personas a las que oye y pide consejos antes de dar pasos y empezar negocios. Dentro de ellos, el más importante es José Cox.

SEBASTIÁN, EL ÉXITO EMPRESARIAL Y SU BOLSILLO
Gracias a su esfuerzo Piñera ha convertido sus negocios y su persona en sinónimo de éxito y triunfo. Actualmente es uno de los principales accionistas de Lan Chile con 26,3% de la propiedad total, es dueño en un 100% de Chilevisión, en un 13,8% de Colo-Colo (a pesar de ser hincha de U. Católica), de un 10% de Clínica Las Condes y en un 6,4% de Quiñenco (empresa holding del grupo Lukisc). Su nombre se ubica en el puesto Nº 897 de las personas más ricas del mundo según la revista Forbes, y se estima que su patrimonio asciende a los dos mil millones de dólares.

Para Francisco Vial, ex-socio de Piñera en Citibank, él es un empresario analítico y metódico, muy estricto. A ningún negocio entra sin haber hecho un estudio minucioso de los beneficios y nunca lo hace solo, siempre tiene socios que son los que administran sus empresas. Como en Lan Chile, por ejemplo, donde la parte administrativa está a cargo de los Cueto. Es un ganador, tiene una actitud arrolladora, gana si o si. Le gusta convencer tanto a los desconocidos, a futuros clientes o socios, como a sus más cercanos. En la mesa, el domingo a la hora de almuerzo, siempre pide tres opiniones a los comensales para tomar decisiones, pero de todas formas antes de preguntar ya tiene una en mente que será la que finalmente utilizará. Una fórmula que lo ha ayudado mucho a encumbrarse dentro de las personas más exitosas del país, pero que también le ha traído varias complicaciones, ya que no siempre se hace de recursos éticamente correctos para conseguir sus objetivos. Como el famoso caso Chispas, o el Piñeragate, cuando en agosto de 1992 fue descubierto planificando junto a Pedro Pablo Díaz la manera de dejar mal parada a su entonces correligionaria Evelyn Matthei.

Comenzó trabajando para Citibank, donde conoció el negocio de las tarjetas de crédito. Acto seguido, Ricardo Claro lo envió a España a aprender del negocio. Al volver con todo el conocimiento decidió independizarse y formar Bancard, empresa que trajo a Chile la licencia de Visa y MasterCard directamente desde Estados Unidos. Incluso era él mismo quien se dedicaba a administrar las tarjetas de crédito bancarias. Luego, en una movida muy inteligente, vendió el millonario negocio a los bancos, lo que le brindó el capital suficiente para invertir y así comenzar su carrera empresarial.

Siendo dueño importante de Lan Chile, compraba participaciones pequeñas de empresas y después de un tiempo las vendía con gran rentabilidad. Empresas como Enersis (Dueña de Endesa y Chilectra), CTC, Antarchile (Dueña de Copec) y Soquimich. (Sociedad Química de Chile).

Pero no todo ha sido éxito en la vida del empresario presidenciable. Durante la década de los 80's -durante la crisis -Sebastián había comenzado su aventura empresarial junto a su primo Germán Chadwick, pero tuvieron tales perdidas, que sus cuatro empresas quebraron. Un duro golpe que lo motivó nuevamente a comenzar de cero.

TATÁN EN LA CASA
Son las 10:30 y comienza la rutina Piñera en el sur de Chile, en el lago Caburga. Todos en pijamas (incluso las pololas de los hijos) alrededor de la mesa tomando desayuno. No puede faltar el pan amasado ni la mermelada casera. Pero lo que es más clásico aún, es ver al padre de la familia leyendo el diario o hablando por celular, sea con la prensa o con algún político. Piñera es considerado uno de los hombres más ambiciosos de Chile, pero en la casa "el papá", "gordo" o simplemente "viejo" es un personaje espontáneo y amable, que no cambia su oasis en el sur por nada. Es la instancia donde la familia se reúne, disfruta y comparte.

Luego de realizar algún deporte, el clan se reúne a almorzar. En la tarde por lo general se duerme siesta y luego leen algún libro, porque no hay televisión ni computadores. También se juega mucho a las cartas antes de comida, mientras se toman un aperitivo. En general las vacaciones son tranquilas, hasta que toman el todoterreno y parten el domingo a la misa en el pueblo. Es el único panorama que cambia la rutina, suben a los niños al auto y se van por difíciles caminos de tierra escuchando los viejos discos de Victor Manuel o Ana Belén, que la mayoría de las veces se ven opacados por la particular y para nada afinada voz de Piñera papá. A veces, cuando están de suerte, se van escuchando a los legendarios y favoritos de Piñera, The Beattles.

Por otro lado le encanta llevar gente a comer a su casa, es raro que un fin de semana no haya un almuerzo familiar o de amigos. Asisten regularmente muchos senadores, ministros y gente de afuera. Sus casas de veraneo rara vez se encuentran vacías o con poca gente. Entre Sebastián y Cecilia se encargan de mantener la casa siempre llena de invitados.

A pesar de ser hijos de un empresario y político tan influyente en Chile, la familia Piñera Morel es bastante sencilla. "Muchos podrían creer que porque tienen plata les dan todo en bandeja", comenta una cercana a la familia. No muchos esperan toparse en el metro con uno de los hijos de un posible presidente, pero el Transantiago es también el transporte de los Piñera. Desde chicos Piñera les inculcó a sus hijos el significado de la libertad, de tomar sus propias decisiones y pensar de manera amplia. "En la casa es un híper ventilado, de repente se le ocurre que quiere salir a escalar un cerro a las 9am un día sábado y te huevea hasta que te saca de la cama y hay que partir con él", comenta Sebastián (hijo) mientras ríe. Si existe algo que une los dos mundos de este particular político, es que lo que se le mete en la cabeza lo tiene que cumplir.

En la vida familiar es muy espontáneo, característica poco vista en el partido. (En el partido estudia detalladamente cada cosa que va a decir y/o hacer). Le encanta jugar tenis, salir a caminar con Cecilia (Señora) y bucear, actividad que ha practicado en varios rincones del mundo, como El Caribe y las costas de Tailandia. Pero si existe algo que le fascina, es hacer sobremesa. Le encanta quedarse horas después de almuerzo con sus hijos conversando de temas en lo posible alejados del partido y su candidatura. En la casa prefiere no tocar los temas de oficina ni del partido y, aunque no es muy extrovertido, cuando quiere decir algo puntual, va a buscar la forma para que la persona lo entienda y cambie de parecer. Sabe mucho porque lee mucho. Sus favoritos son las novelas históricas, los libros de política y sobretodo múltiples artículos y papers de actualidad.

Sebastián Piñera está casado hace más de 34 años con Cecilia Morel. Con ella formó una familia de cuatro hijos, dos mujeres (Magdalena y Cecilia) y dos hombres (Sebastián y Cristóbal). La Manena y Sebastián Jr. Se consideran los más apegados a su padre, quizás porque ambos son los mayores de cada género. Magdalena está casada y tiene dos hijos. "Mis papás son abuelos chochos, cada vez que voy con los niños a la casa se los pelean, es muy divertido", comenta. Sebastián más allá de tener el mismo nombre, tiene aspectos en la forma de ser bastante parecidos. Muchos podrían pensar que fue por presión de su padre que entró a estudiar Ingeniería, pero asegura que tomó esa decisión por voluntad propia. "No es que mi papá lo haya presionado o algo así. Sebita lo hace porque sigue haciendo lo suyo, pero con más libertad y desde su espacio", afirma Cristóbal, el hijo menor.

A través de pequeños detalles, los hijos van tomando las mismas cualidades que sus padres. Pero en este caso, según dice la hermana del candidato, Magdalena Piñera Echeñique, "la Mane es la que más se parece a Sebastián. Los dos son personas muy embaladas, siempre inventando proyectos. Viven haciendo cosas".

Con respecto a Cecilia, la mamá de estos cuatro hijos, comentan que tiene una relación muy cercana a ellos. Se caracteriza por tener un modo muy cariñoso, y siempre estar sonriendo o riendo. Como dijo su marido una vez: "Si bien no todo ha sido miel sobre hojuelas, los mejores momentos de mi vida tienen relación con ella..." Su hijo menor afirma también que se llevan muy bien, aunque tienen más peleas por el carácter de su padre más que nada, porque trabaja demasiado.

El hecho de tener un padre tan ocupado y a veces demasiado ambicioso puede resultar complicado para sus hijos. A veces resulta difícil sentirse a su alcance. Piñera tiene más amigos en Facebook que cualquiera de sus cuatro hijos. Más allá de las influencias que pueda tener la campaña presidencial en la actitud de Piñera, es finalmente ésta la que ha llevado a Sebastián a unirse a sus hijos cuando trabajan juntos, ya adoptar una actitud más cálida. Por lo general cada uno de ellos comparte algo diferente con el candidato. El más pequeño hace deportes con él, "Casi todas las mañanas salimos a trotar y a veces vamos a jugar tenis", cuenta Cristóbal. Con su otro hijo comparte el gusto por el servicio público y la ingeniería comercial. La historia es otro tema que lo apasiona. Este aspecto lo trata siempre con la mayor de la familia. Y con Cecilia conversan de un recurso esencial para la vida, la salud.

Olivia Valdés Piñera, sobrina de Sebastián, comenta que como familia son súper unidos, y aunque los cuatro hijos se dedican a cosas muy distintas, tanta variedad contribuye a la diversidad. En esa casa se pueden armar discusiones muy interesantes porque cada uno pone su toque. Siempre manteniendo una muy alta cuota de sentido del humor. Además agrega que Cecilia cumple un rol fundamental; "Sebastián puede ser demasiado hiperactivo de repente y es bueno que haya alguien que le baje un poco las revoluciones. En ese sentido ella es un muy buen complemento y ha sido un gran apoyo siempre para sus hijos."

Si hay algo que Sebastián le repite constantemente a su familia es: "sea lo que sea que hagamos, debemos hacerlo bien...con excelencia".

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