Afirma el ex militante de la DC y el ahora presidente del Movimiento Humanista Cristiano. Mientras está ocupado recibe un llamado para confirmar la entrevista. Él a pesar de estar en reunión, con humildad decide contestar. Rápidamente invita para el día 01 de julio a tomar once. Rato después, llama para cambiar la hora ya que tiene un partido de tenis fijado a las cinco de la tarde del mismo día. Un hombre de 62 años que le encanta el deporte y que además no pierde la oportunidad para comer en familia.
Son las siete pm y Roberto junto a su familia tienen la mesa servida. Son un grupo muy unido y llegan todos a recibir. Que una persona como Mayorga esté en la política, es algo admirable. Tiene valores por sobre cualquier ambición de poder.
Hasta el 2005, se desempeñó como militante de la Democracia Cristiana. En aquel año siendo expulsado tras hacer público su voto por Sebastián Piñera, ya que en ese entonces la DC apoyaba a Michelle Bachelet. Así, perdió trabajos y otras cosas, pero no se arrepiente de lo ocurrido ya que demostró su transparencia.
Hoy, firme y con valentía, formó su propio espacio en el mundo de la política. El Movimiento Humanista Cristiano (MHC), el cual está reforzado con ideales y valores, cristianos y morales que le prometen al futuro una mayor calidad de vida.