Salvador Muñoz, coordinador campaña Arrate: "La izquierda ya no conquista a las nuevas generaciones con Quilapayún”

Por Sebastián Alburquerque y Felipe Avendaño.
Llega a la entrevista pidiendo disculpas, tiene 20 minutos de retraso. Al parecer el taco le jugó en contra. A primera vista, Salvador Muñoz se confunde con el resto de los estudiantes del patio de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Diego Portales, donde se gradúo de Cientista Político. Las primeras palabras que se le escuchan no reflejan el cargo que tiene en la Izquierda Extraparlamentaria, pero a medida que avanza la entrevista comienza a surgir el político que lleva adentro y ya no parece el joven de 23 años que realmente es.
¿Qué porcentaje pretende sacar Jorge Arrate?
No hablamos de porcentaje. Cuando uno entra a una batalla obviamente la quiere ganar y estamos trabajando para eso y para pasar a segunda vuelta, no para obtener un porcentaje. Lo que nosotros pretendemos es reinstalar un espacio y ciertas ideas, el espacio de la izquierda, ya que hace mucho tiempo la gente está obligada a elegir entre el centro y la derecha, y por tanto una tarea fundamental y uno de los objetivos fundamentales de este proceso es reinstalar en Chile esta tercera fuerza y un espacio para la gente que no se siente representada.
¿Entonces creen firmemente que Jorge Arrate va a llegar a ser presidente?
Estamos trabajando para eso, pero también sabemos que es difícil, no hacemos política en base a lo irreal y las condiciones del sistema político que tenemos hoy día nos muestran que es difícil instalar esta opción, porque la izquierda es un espacio que se ha visto muy debilitado y disminuido en el último tiempo y porque también la derecha y la Concertación son espacios que se han fortalecido. Pero no es imposible y trabajamos en ese sentido. O sea, el presidente (Rafael) Correa un año antes de la elección en Ecuador tenia un 1% en las encuestas, Obama en las primarias del Partido Demócrata estaba muy lejos unos meses antes incluso de la elección de Hillary Clinton, pero las experiencias mostraron que no son imposibles. Nosotros estamos concientes que es difícil de que hay una dura tarea, porque tenemos todas las condiciones en contra, no tenemos medios de comunicación, tenemos pocos recursos, pero sabemos que no es imposible.
Si no llegan a segunda vuelta, ¿este porcentaje piensan ocuparlo como moneda de cambio?
No.Yo creo que una de las razones por las cuales la gente no participa en política y sobre todo los jóvenes, es porque la política se ha transformado en un mercado persa, en donde los cupos, los cargos, las representaciones son todas intercambiables, y nosotros creemos que lo que se haga en segunda vuelta, si nosotros no llegamos a pasar con esa votación, dependerá de la gente que componga esa votación y por tanto me inclino más a pensar en una libertad de acción en donde cada uno haga lo que quiera hacer, en donde exista una dirección. Y de existir alguna decisión política, a esta altura la Concertación y la derecha han llegado a un punto de similitud tan grande, que nosotros queremos representar una alternativa al sistema y al modelo. Estaríamos incluso, en la segunda vuelta, pensando hacer una campaña activa para que en el voto la gente marque Asamblea Constituyente y por lo tanto anule su voto y no vote ni por Piñera ni por Frei.
En ese escenario de no transar y no ocuparlo como moneda de cambio ¿Cómo encaja ahí el Pacto por Omisión?
Es un tema complejo, porque claramente lo que nosotros queremos hacer es presentar una propuesta política y un proyecto alternativo a la Concertación y a lo que ha presentado los últimos veinte años, pero también entendemos que tenemos un sistema que está blindado, un sistema político que no permite el ingreso de nuevos actores y que tampoco representa fielmente a las fuerzas políticas que existen en Chile. Sobre representa algunas como es el caso de la derecha, que es un tercio pero está representada como si fuera la mitad, y sub representa a otras como la izquierda que es cercana o superior al 10% y no tiene ninguna representación mínima en el Parlamento. Ahí lo que nosotros creemos es que se hace necesario en esta etapa hacer un pacto para romper con esta exclusión parlamentaria, pero ese pacto no significa un pacto político, es un pacto instrumental, para solucionar ese problema y es un pacto que no soluciona el problema de la exclusión en general, soluciona el problema de la exclusión parlamentaria.
Pero en las últimas elecciones presidenciales el Partido Comunista ha apoyado a la Concertación pero al final siempre lo han dejado de lado
El mecanismo de la elección presidencial que tenemos en Chile permite ver resultados antes de tomar decisiones, a lo que me refiero, nos permite tener los resultados de la elección parlamentaria en la mano para tomar una decisión de qué hacer en la segunda vuelta y por tanto a diferencia de otras veces la efectividad del pacto va a influir mucho en la decisión que se tome para ver que camino se va escoger en la segunda vuelta. Si el pacto se cumple y los candidatos logran salir, claramente va a ser distinta la decisión que pudiera tomarse en una eventual segunda vuelta. Lo que tú dices es verdad, Lagos y Bachelet salieron elegidos gracias a los votos de la izquierda y esta elección me tinca, el margen va a ser mucho más reducido y estos votos van a ser decisivos. En ese sentido en la elección pasada, la Concertación y la Presidenta en particular, asumieron el compromiso de terminar con la exclusión bajo este gobierno y ese compromiso no lo han cumplido. Por tanto, si el señor Frei u otros personeros de la Concertación quieren llevar un nuevo pacto, lo primero que debieran hacer es cumplir con lo que ya se habían comprometido antes. Por lo tanto nosotros estamos más interesados que el Ejecutivo y los parlamentarios de la Concertación aprueben la ley de reforma al sistema binominal que se va a votar en el Parlamento.
¿Qué opinas de la designación de Sebastián Bowen como Coordinador de la campaña de Frei? ¿Lo ves como una verdadera inclusión de los jóvenes a la política o como una jugada de marketing político?
Los espacios que nosotros nos fuimos ganando en la candidatura, fueron oportunidades que se nos dieron como un reconocimiento del trabajo previo que hicimos. En cambio en el caso de Bowen, él ni si quiera fue elegido de las huestes de la Concertación, y eso es sólo un reflejo de que hay un agotamiento de un proyecto, puesto porque ni si quiera es capaz ese proyecto y ese espacio de generar nuevos actores, o sea, no salió de las juventudes políticas de la Concertación, ni si quiera de las cercanías políticas de la Concertación, salió más bien de grupos cercanos a Piñera y no de Frei, por tanto su designación fue más una jugada publicitaria, poner un joven por poner un joven y colocar una cara distinta, que una convicción de que los jóvenes tenían que tener más espacio. Y eso se reafirma en el hecho de que el mismo día que lo ponen como coordinador de la campaña, muestran una lista como de diez viejos, que son los mismos de siempre que han estado en las campañas, como Eugenio Tironi, (Ernesto) Ottone, Belisario Velasco, o sea, son los mismos que han estado siempre y pareciera ser que son ellos los que verdaderamente mandan
Cuando proclamaron a Arrate se veía que también habían viejos. La tele mostró a Corvalán, y muchos personeros arriba de los sesenta. Sorprende que tú seas el coordinador, teniendo 23 años.
Yo creo que esto no se trata de quién pone más o quién pone menos. No importa si ellos ponen diez jóvenes y nosotros ponemos 15, eso es un juego de nunca acabar. Acá tiene que ver el espacio real que se les da a los jóvenes. El proceso de selección del candidato de la Concertación es distinto al de la izquierda, por lo tanto obviamente las experiencias son distintas, pero (en la izquierda) se hizo una mesa política, donde estaban representaciones de los 3 partidos y también las de las distintos candidaturas, donde estaba Navarro que después se automarginó. Y en esa mesa donde estaba el presidente del partido comunista, del partido humanista y de la izquierda cristiana; fui yo por Arrate. Eso no fue un espacio para la tele, fue un espacio donde se negoció quién iba a ser el candidato. O sea no fue una foto. Fueron largas jornadas de trabajo, donde se exponían los pro y los contra de cada uno y se evaluaba políticamente la coyuntura, que finalmente fue el proceso que terminó con la elección del candidato. Entonces ahí yo veo una gran diferencia, ahí hay un espacio concreto, que muestra que hay una convicción de que los jóvenes asuman roles de verdad en la política. No son roles a cargo de la campaña juvenil, o de ir a levantar banderas. Acá se mandó un joven a estar a cargo de la negociación del candidato. También en otras áreas, te puedo dar ejemplos, el encargado de comunicación tiene 22 años, el encargado territorial tiene 25, pero no se trata de quién pones más y quién pone menos.
El hecho que hayan viejos o no, o que hayan jóvenes o no, para mi tampoco es lo relevante. Lo importante es cómo se conciben los procesos. Ahí tengo una tremenda diferencia con Marco (Enríquez-Ominami), yo creo que la construcción de identidad desde lo generacional es muy débil. Porque lamentablemente la juventud se pasa muy rápido, entonces tener como eje el tema de la juventud cuando lo que tú tienes que construir es un proyecto país, es muy excluyente porque Chile no está construido sólo por jóvenes.
¿Y qué piensas sobre Marco Enríquez Ominami?
Para mi Marco es un proceso que aun es líquido, que tiene que solidificarse, es producto de los tiempos que vivimos, donde lo farandulero y lo mediático tienen mucho que decir. El problema es que él se queda sólo en eso y falta solidez, falta un proceso más colectivo también, falta más inserción en las sociedad y no sólo boom desde la tele del living de la gente, y creo que lo que sí tiene de positivo es que le ha hecho un tirón de orejas a esta izquierda, en el sentido que no puede ser una izquierda a la tradicional, en las herramientas a usar. Vivimos en una realidad nueva donde los símbolos y la forma de decir las cosas juega un significado mucho mayor que antes. Pero (Enríquez-Ominami) está al debe con los fondos, creo que las ideas que ha propuesto son débiles, hay mucho de jugar con ser irreverente, pero en las ideas hay poco de eso, son dentro de lo establecido, él sigue elaborando equipos en torno al establishment, sus asesores económicos son todos de la élite. Está bordeando mucho lo populista, lo líquido. Todas las criticas que hace a la Concertación, eso de que es un proyecto agotado, finalmente les está sirviendo para darle un poco más de aire a ese proyecto agotado, si lo sigue haciendo desde dentro de los márgenes.
Bueno, Marco Enríquez tiene Twitter, ¿Arrate tendrá Twitter?
Mira, tiene que tener, así como Piñera tiene... Es parte de la política hoy, nadie lo puede desconocer, pero tampoco es sólo eso, la política no es un reality. Importan las imágenes y los personajes, pero las ideas sigue siendo lo fundamental. Que la política se salte eso y se vaya al extremo de lo mediático es peligroso porque le quita sustancia. Pero sí creo que esta izquierda está al debe con las nuevas tecnologías y de hecho eso es lo que la divorcia de las nuevas generaciones, que no le entra con Quilapayún. (La izquierda) tiene que darse cuenta que la sociedad ha cambiado y ese es el desafío.
¿Y Jorge Arrate sabe usar Twitter y Facebook o habría que enseñarle?
Es que para mi ese no es el problema de fondo. El maneja su facebook, de hecho para la edad que tiene sabe más que mi mamá que tiene veinte años menos, yo creo que lo ha asumido como un desafío. Pero eso no implica tampoco que sea lo único que importe, porque si no haríamos performances como la Pamela Jiles con strippers en La Moneda para atraer gente.
A Fernando Flores lo han criticado desde todas partes por unirse a la Coalición por el Cambio. ¿Qué opinas de este cambio? ¿No es un poco un reflejo de la situación actual de la política? Hace cuatro años no sé si hubiera cambiado.
La política chilena está llena de contradicciones. Uno ve que hay políticos que a la vez son directores de grandes empresas, hay otros que son personajes de farándula... no sé, está lleno. Pero hay una que cruza la sociedad hoy día, y esa es la que está entre los herederos y los administradores de una institucionalidad y todo el resto que somos excluidos de ella, los que están cómodos y el resto. Y en ese marco creo que la Concertación y la Alianza son parte de un mismo grupo y por eso, diferencias fundamentales ya a estas alturas no veo. Si las hay son cosméticas y en algunos casos son igual importantes, pero no fundamentales. El caso de Flores es un caso más que refleja simplemente la descomposición que tiene el proyecto de la Concertación. No hay que olvidar que dos ex presidentes emblemáticos de partidos ejes de la Concertación hoy están levantando alternativas presidenciales por fuera de ella, Adolfo Záldivar por el PRI, rompió por la derecha y Jorge Arrate, por la izquierda. Lo de Flores se podría enmarcar en eso. Hace rato que vienen esta seguidilla de desmembramientos que demuestran la descomposición. Pero por otro lado demuestra que hay una indiferenziación de proyectos, que la Alianza y la Concertación son distintos pero dentro de lo mismo, son distintas caras dentro de la misma moneda. Así que no lo veo como algo tan terrible a estas alturas. Además, en la Alianza se alegran por atraer a un senador de sus enemigos pero no veo que ingresen nuevos actores de verdad, como lo sería un grupo de jóvenes que no han actuado nunca en política.
¿Qué es lo que se viene en la campaña de Arrate?
Nosotros a sabiendas de que las condiciones no son las más favorables, y de que no tenemos ni el poder ni la propiedad de Piñera, o en el caso de Marco, el beneplácito de los medios, queremos gastar más la suela de los zapatos que la billetera. Tenemos la convicción de que las campañas electorales son un proceso, y no un fin en sí mismo. Nosotros estamos en un proyecto más que una campaña, esto es un hito que nos genera espacios para reposicionar una idea, nos permite organizarnos y reconstruir esta izquierda a nivel nacional. La campaña tendrá como eje organizar, ir a las universidades, crear centros de alumnos donde no haya, ir a las comunas, organizar grupos entorno a demandas locales específicas. Nos gustaría terminar la campaña con cien asociaciones de consumidores en contra de la tarjeta Presto o en contra de la tarjeta Cruz Verde.
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