La historia de C.C.M (10), más conocido como “El Cisarro”, es un reflejo de cómo los menores en riesgo social intentan sobrevivir. La ausencia de preocupación por parte de los padres y la permanencia dentro de entornos problemáticos son los que gatillan en menores como éste su prematura entrada al mundo delictual. Por Karen Rauch.
El pasado 30 de julio, tras una persecución, la Policía de Investigaciones (P.D.I), detuvo al "Cisarro" por conducir un vehículo que se encontraba encargado por robo. Producto de esta detención, el menor de 10 años fue llevado a un centro del Sename en Pudahuel, lugar donde tenía que permanecer recluido por 30 días y en el que se quedó tan sólo nueve horas antes de fugarse con la ayuda de "El Loquín".