“No es el fin del mundo. Es apenas el cierre de una discoteca a la que yo solía ir tres veces por semana. Pero eso fue hace mucho tiempo atrás”. (A long time ago, de David Byrne).
Por Loreto Montero
Sólo bastaba darse una vuelta por la estación de Metro República, un viernes por la noche, para verlos: decenas de jóvenes con vestimentas extravagantes, rostros maquillados y bolsos tapizados de consignas musicales. República era el lugar de encuentro por excelencia de los adolescentes alternativos de la capital. Todos tan llamativos y reconocibles que, entre la abundancia de diversidad, llegaban a parecerse.